En esta edición del espacio Hola cómo estás, dedicado a conversar con hispanohablantes que residen en la República Checa, invitamos a los micrófonos al chileno Francisco Quiroga.
Pancho, como lo conocen sus amigos, llegó a Praga hace exactamente siete años. Según confiesa, aunque extraña a veces su patria natal, se siente totalmente adaptado a la cultura checa. Desde hace unos años, este joven ingeniero chileno se ha dedicado a estudiar las relaciones entre Chile y la República Checa en materia de energía. Sobre ese tema conversamos.
Bienvenido al programa. Cuéntanos, ¿cómo han sido para ti estos siete años en la República Checa?
"Bueno, ha habido muchos cambios. Además de seguir trabajando en el bar La Casa Blu, como siempre, comencé a estudiar en la Escuela de Agronomía de Praga. Estoy haciendo un doctorado sobre el intercambio tecnológico entre Chile y República Checa en centrales hidroeléctricas como un sistema energético alternativo.
¿Cómo ves la situación de la energía, a propósito de la reciente crisis del petróleo entre Rusia y Bielorrusia? ¿Podría ser la energía hidráulica una alternativa?
"Por supuesto. Y no solo la hidráulica, también la eólica. Hay mucho potencial en Europa".
Y se debate también acerca de la energía nuclear, ¿consideras que es peligroso?
Según entiendo, si se maneja bien, no debería ser peligrosa. El problema surge cuando se intenta desarrollar en países con pocos recursos, como en Ucrania hace unos años, donde se produjo una ruptura de un reactor. Pero si se monitorea bien y hay recursos, yo opto por la energía nuclear. El problema pueden ser los residuos. Pero si se maneja bien, no hay problema".
¿Qué tipo de intercambio tecnológico desarrollas entre Chile y la República Checa?
"Se refiere a la aplicación de la tecnología checa en minicentrales hidroeléctricas, especialmente en zonas rurales aisladas, zonas que no tienen acceso a las redes así que se aplica la tecnología de las turbinas.
(radio-Prague)
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