Gabriel Omar Batistuta, simplemente el bati o Batigol, cerró su producción goleadora.
Dijo adiós al fútbol, como jugador, a los 36 años, después de convertirse en tal vez el mejor número 9 en vestir la camiseta albiceleste de la selección argentina.
Por lo menos los números lo acompañan al ser el máximo goleador argentino con 56 tantos en 78 partidos.
"Anuncio mi retiro definitivo del fútbol profesional y agradezco a todos los que ayudaron a que mi carrera haya sido tan exitosa", confió Batistuta desde Qatar en una entrevista al canal 7 de Argentina.
Batistuta ha sido uno de los símbolos del fútbol argentino, el cual representó con éxito a comienzos de la década de los años 90 con la obtención de dos Copa América, el máximo trofeo continental en Sudamérica, en 1991 y 1993.
El delantero también confirmó que continuará ligado al fútbol en general una vez que termine los estudios como director técnico que está cursando.
"Batistutaaa... gol"
Batistuta nació en la provincia de Santa Fe.
Su debut profesional ocurrió en el año 1988 con la camiseta del actual campeón del fútbol argentino Newell's.
Al finalizar la temporada, Batistuta tuvo un efímero paso por los dos grandes del fútbol argentino, River Plate y Boca Juniors, conquistando un título con el equipo "millonario".
Su actuación con la selección argentina en la Copa América de 1991 en Chile, donde fue máximo goleador, le permitió dar el salto al fútbol europeo a las filas de la Fiorentina.
En Florencia se convirtió en ídolo al consagrarse como uno de los máximos goleadores de la liga italiana, reconocida entonces como la mejor del planeta.
En 1994 supera a Diego Armando Maradona como el principal realizador en la historia de la albiceleste y en Italia, ese mismo año, establece la marca de anotar, al menos un gol, en los doce primeros partidos del campeonato.
Con el equipo viola no pudo lograr su sueño de alcanzar un título de la liga italiana, aunque sí alcanzó una Copa de Italia y una Supercopa.
Fue en Roma, equipo al que fue traspasado en 2000, donde hizo uno de sus sueños realidad al vencer el scudetto, el título del campeonato italiano.
Pero no todo fueron alegrías para Batigol. En su hoja de vida está el hecho de haber participado en tres de los más tristes y decepcionantes mundiales en la historia del fútbol argentino.
En 1994, fue el caso por dopaje de Maradona. Cuatro años después apareció Holanda para acabar con el sueño albiceleste en cuartos de final.
En 2002, en Japón, Argentina fue eliminada en primera ronda tras llegar con el cartel de favorito.
La eliminación en Japón significó el retiro de Batistuta de la selección y un domingo 13 de marzo de 2005, el adiós de la cancha como futbolista profesional.
(BBC)
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